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Adicciones más fuertes que la heroína.

Cuando escuchamos o hablamos de las adicciones llega a nuestras mentes la imagen de personas aspirando alguno polvo o inyectando algo en sus venas, pero estos no son los únicos tipos de adicción existen otros que pueden ser en ocasiones hasta mas peligrosos que las adicciones que consideramos normales.

Adicción a Internet

la adiccion al internetLas personas asocian la adicción a Internet con ser un nerd o un geek, esto fue cierto en su momento. Sin embargo, Internet ha cambiado muchísimo en los últimos veinte años (Si lo pensamos, ha cambiado mucho en los últimos veinte minutos!) y ahora es considerado parte de la vida cotidiana de  personas de todas partes y todas las profesiones.

El psiquiatra Ivan Goldberg fue el primero para tratar la adicción a Internet en el año 1995. Lo comparó con problemas de adicción al juego en un ensayo con un poco de humor, pero la comunidad científica lo tomo muy en serio, y ha invertido mucho tiempo en estudiar el problema.

Aunque en un término más amplio podríamos hablar de adicción a la tecnología, pero este término encierra una variedad increíble de cosas, la radio que nos acompaña desde la década de 1930, incluso un cavernícola usando una piedra está haciendo uso de tecnología.

Al parecer entonces, la adicción a Internet no existe. No se es adicto al propio servicio de Internet; si no a los contenidos que ofrece, encontramos entonces personas adictas a las redes sociales, Cibersexo, relaciones virtuales, juegos de pc y varios tipos de información que usan personas en particular. En pocas palabras, el Internet atiende a personalidades adictivas extremadamente bien.

Pero leyendo entre líneas, jugar juegos de computadora o ver un gran número de vídeos sólo es preocupante cuando interfieren con las actividades extracurriculares, normales o sociales. Físicamente no están perjudicial para la salud como las drogas, el alcohol u otras sustancias adictivas. Por lo tanto, la adicción a Internet no está clasificada como una condición clínica a pesar de sus potenciales daños.

Cabe mencionar que la evidencia sugiere que la adicción a Internet es autocorrectiva. Es decir, la mayoría de las personas que utilizan Internet excesivamente disminuyen sus hábitos más o menos un año después de tener el problema.

adiccionesAdicción al Sexo

Todos sabíamos que este tema estaría en este listado, ¿cierto? La adicción al sexo es obviamente la incapacidad para controlar impulsos sexuales, comportamientos y pensamientos. Es un tema controvertido en el mundo científico y terapéutico donde cada nuevo estudio parece contradecir todos los demás, esto lleva a un debate general sobre la legitimidad como un trastorno (adicción).

La adicción sexual actualmente no se menciona en el diagnóstico y Manual estadístico de trastornos mentales como una condición clínica, pero es un término ampliamente conocido y terapeutas de todos los campos reconocen y tratan.

En la década de los setenta se empezó a utilizar técnicas para tratar adicciones como el alcoholismo en el tratamiento la adicción al sexo, uno de las terapias más conocidas es el llamado programa de los doce pasos.

Adicción a las compras

comprasOniomanía, se relaciona con trastornos de control de impulsos, trastorno obsesivo compulsivo, trastorno bipolar y las adicciones. Sin embargo, la mayoría de la gente no toma esto en serio!

¿Por qué no? Todo el mundo reconoce la adicción al sexo, y la gente generalmente es consciente de que está mirando el teléfono cada minuto del día, ¿Por qué comprar compulsivamente no es considerado un problema? Si tenemos momentos en que compramos algo para sentirnos mejor, o porque crees que lo quieres a pesar de que  no lo necesitas, o no ser capaz de justificar porque compro algo.

No incluimos en este grupo a las compras de supermercado mientras estamos hambrientos e inadvertidamente gastamos  300 dólares en comida, para después arrepentirnos al llegar a casa a comerse el sándwich de la nevera. Hablamos de personas que constantemente gastan cientos de dólares a la semana comprando incesantemente.

En todo caso, es un trastorno socialmente aceptable aunque puede ser enormemente dañino para matrimonios, relaciones, trabajos, historial crediticio y situaciones financieras generales. Las tarjetas de crédito son el peor amigo de un oniomaniaco y por desgracia, tenemos también las compras en línea y los teléfonos inteligentes para facilitar caer y recaer en el problema.

 

Adicción a la comida

adiccion a la comdiaSi le preocupa esta adicción, puede tranquilizarse, todos hemos tenido ratos rodeados de comida chatarra, paquetes de pasa bocas o helado y esto no se considera una compulsión o un problema.

Sobrealimentación compulsiva es participar en episodios incontrolables donde se come más allá del punto de estar lleno y lo creas o no, es común para un comedor compulsivo cancelar planes para el día siguiente después de uno de estos episodios, porque se siente lleno de grasa.

Los comedores compulsivos tienen los mismos sentimientos de culpabilidad que los bulímicos, lo que sugiere que para mantener esta condición se presentan episodios como la falta de ayuno, vómitos o laxantes después de momentos de debilidad.

Contrariamente a la creencia popular, este problema no es exclusivo de las personas obesas o con sobre peso. De hecho, se sabe que quienes regularmente hacen ejercicio y se mantienen en forma, con frecuencia comen mucho más allá de sus necesidades.

Adicción al Juego

juegos de azarEsta adicción tiene una particularidad con respecto a los otros puntos mencionados, y es que mientras todos comemos, compramos, usamos el internet, tenemos sexo (o eso esperamos), no todos jugamos. La Ludopatía  es el único trastorno que figuran en el Manual de diagnóstico y estadísticas de trastornos mentales que no es una sustancia psicoactiva.

Pero en el fondo si es una droga, y puede ser igual de dañina para una persona y su familia como las drogas más dañinas. De hecho, el doctor Hans Breiter del centro de Neurociencias del Hospital General de Massachusetts, dice: "La recompensa monetaria en un juego produce una activación cerebral muy similar a la observada en un adicto a la cocaína". Básicamente, ganar en un juego en realidad inyecta al jugador un producto químico del mismo modo que una droga psicoactiva como la heroína.

Desafortunadamente para el jugador, se pierde más de lo que se gana. Sin embargo, esto no motivo para renunciar y volver jugar, esto es debido a una filosofía llamada la falacia del apostador, que es la ilusión errónea de que si has sufrido una serie de derrotas, lo siguiente que llegará es una victoria.

Se estima que aproximadamente el 3% de la población mundial (que es más que toda la población de Brasil) tienen problemas con el juego y de ese 3%, menos del 4% buscan tratamiento o cualquier tipo de ayuda para su trastorno.

Para un diagnóstico apropiado, una persona debe poseer al menos 5 síntomas como estos o similares: estar constantemente preocupado por las apuestas, apuestas para escapar a problemas personales, perder el control de otras áreas de su vida, cometer actos ilegales para poder continuar jugando, aislamientos social, algunas veces alcoholismo o drogadicción.